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Usted dice que Jesús regresará a raptar
a los santos, y que Él descenderá sobre esta tierra también para la batalla
del Armagedón. Entonces, ¿está usted diciendo que el Señor regresará dos veces
sobre esta tierra? ¿Cuál es la diferencia entre estas dos?
El descenso de Jesús del Cielo al
aire para raptar a los santos y Su regreso a la tierra para juzgar
al Demonio a través de la guerra del Armagedón son diferentes la
una de la otra.
Cuando los primeros tres años y medio
de la Gran tribulación terminen, y poco después el martirio de los
santos con la aparición del Anticristo, el Señor descenderá del
Cielo. En este tiempo, los santos que han estado dormidos en sus
tumbas y los santos que han sobrevivido a través de la Tribulación
sin recibir la marca de la Bestia y al defender su fe serán todos
resucitados y arrebatados en el cielo, y se encontrarán con el Señor
en el aire. A partir de este momento, los santo siempre estarán
con el Señor. El Señor no regresa a la tierra en esta ocasión. ¿Por
qué? Porque las plagas de los siete tazones que juzgarán a Satanás
y al Anticristo aún faltan de ser derramadas sobre esta tierra.
El Apóstol Pablo así nos dijo en 1
Tesalonicenses 4:17, “Luego nosotros los que vivimos, los que
hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las
nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre
con el Señor.” Los santos que pelearon en contra del Anticristo
y fueron martirizados para defender su fe participarán en la primera
resurrección, se encontrarán con el Señor en el aire, no en esta
tierra, y entran, con Jesucristo, a la Cena de Bodas del Cordero
en el Cielo, quién se ha convertido en su Novio.
Después de esto, Dios ordenará a Sus
ángeles que derramen las plagas de los siete tazones llenos con
la ira de Dios, los cuales Él ha detenido en Su paciencia desde
la creación, sobre el Anticristo, sus seguidores y sobre todos los
pecadores de este mundo que aún permanezcan sobre esta tierra. Por
lo tanto, el mundo encarará plagas de proporciones inmensas, como
nunca antes se han visto. Los santos que se encuentran con el Señor
en el aire ahora alabarán al Señor en el mismo aire por las plagas
de los siete tazones que serán derramadas sobre esta tierra.
Habiendo tomado parte en su resurrección
y rapto a través del Señor, están parados en un mar de cristal mezclado
con fuego para alabar el justo juicio que Dios envía sobre esta
tierra. Por lo tanto, los santos que fueron martirizados y que participaron
en su resurrección y rapto a través del poder del Señor, le alabarán
incesantemente por la salvación que Él les ha dado, y por Su juicio
del Anticristo y de sus siervos enviado por Su omnisciente y omnipotente
poder.
Mientras que los ángeles que sostienen
los siete tazones derraman cada uno de ellos, todos en este mundo
sufrirán enormemente, por la plaga de las heridas inmundas y sucias;
la plaga del mar que se convierte en sangre; la plaga de las quemaduras
por el calor del sol; y la plaga de la oscuridad y el dolor. Cuando
el sexto ángel derrama su tazón sobre el gran río Eufrates, su agua
se secará, preparando el camino para los reyes del este. Una gran
hambruna se desata por toda la tierra a raíz de esta plaga, trayendo
el mayor sufrimiento a la humanidad. Los demonios correrán desenfrenados,
incitando los corazones de la gente a través del Anticristo y el
falso profeta.
Entonces, los espíritus de los demonios
incitarán a los reyes de la tierra para la guerra y los reunirán
en un lugar llamado Armagedón para pelear en contra del Dios Todopoderoso.
Es aquí en donde la última batalla entre Satanás y Dios se realiza.
Pero debido a que Jesús es Dios el Todopoderoso, Él descenderá del
aire con Su ejercito sentado sobre un caballo blanco, vence a Satanás
y lanza a la Bestia en el lago que arde con azufre y fuego (Apocalipsis
19:11-21). Debido a que Jesucristo ahora tiene el poder absoluto
como el Señor de la segunda venida, Él aparece sobre esta tierra
para juzgar al mundo y para destruir a la Bestia.
Como tal, debemos darnos cuenta que
cuando Jesús desciende del Cielo al momento del rapto, Él no desciende
sobre esta tierra, sino más bien Él viene en el aire para arrebatar
a los santos a Su lugar, permitiéndoles encontrase con Él en el
aire y entrar a la Cena de Bodas del Cielo. Cuando el Señor regresa
a esta tierra, Él lo hace triunfando sobre Satanás y su ejercito
que está oponiéndose a Dios con Su Palabra de poder a través de
la Batalla de Armagedón, para arrojar al Demonio en el lago de fuego
y azufre, y para exterminar a los seguidores que queden. Esta es
la segunda venida del Señor. Necesitamos el conocimiento correcto
y la fe que puede diferenciar entre el descenso del Señor en el
aire y Su segunda venida a esta tierra.
Sin embargo mucha gente piensa que
el Señor hará un descenso a esta tierra cuando ocurra el rapto.
Esto es un hecho incorrecto. Cuando el rapto ocurre, el Señor no
viene a la tierra, sino al aire. En otras palabras, Él arrebata
y recibe a los santos en el aire.
Como tal, usted debe arrancarse el
pensamiento de que el Señor vendrá de nuevo a esta tierra en el
tiempo del rapto, y en vez de eso darse cuenta, basado en la Palabra
escrita, de que el rapto de los santos vendrá cuando el séptimo
ángel suene su trompeta.
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