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La Salvación
de los
Pecadores Revelada en el Tabernáculo
< Éxodo 27:9-21 >
“Harás el atrio del tabernáculo. En el lado
sur el atrio tendrá mamparas de lino torcido a lo largo de 100 codos, por un
lado. Sus veinte pilares y sus veinte bases serán de bronce. Los ganchos de
los pilares y sus bandas serán de plata. De la misma manera, en el lado norte
habrá mamparas a lo largo de 100 codos, con sus veinte pilares y sus veinte
bases de bronce. Los ganchos de los pilares y sus bandas serán de plata. El
ancho del atrio en el lado occidental tendrá 50 codos de mamparas. Sus pilares
serán diez, con sus diez bases. El ancho del atrio al frente, es decir, al este,
será de 50 codos. Las mamparas de un lado tendrán 15 codos, con sus tres pilares
y sus tres bases. Al otro lado las mamparas tendrán 15 codos, y sus pilares
y sus bases también serán tres. En la entrada del atrio habrá una cortina de
20 codos, de material azul, de púrpura, de carmesí y de lino torcido, obra de
bordador. Sus pilares y sus bases serán cuatro. Todos los pilares alrededor
del atrio estarán ceñidos de plata. Sus ganchos serán de plata, y sus bases
de bronce. El atrio será de 100 codos de largo, de 50 codos de ancho y de 5
codos de alto. Sus mamparas serán de lino torcido; y sus bases, de bronce. Todos
los utensilios para el servicio del tabernáculo, así como todas sus estacas
y las del atrio, serán de bronce. Tú mandarás a los hijos de Israel que te traigan
aceite de olivas claro y puro para la iluminación, a fin de hacer arder continuamente
las lámparas. Aarón y sus hijos las dispondrán delante de Jehovah, en el tabernáculo
de reunión, fuera del velo que está delante del testimonio, desde el anochecer
hasta el amanecer. Este es un estatuto perpetuo de los hijos de Israel, a través
de sus generaciones.”
La cerca de la corte rectangular del Tabernáculo
medía 100 codos de largo. En la Biblia, un codo se establece como la distancia
que se extiende del codo a la punta del dedo, 45 cm. Aproximadamente en medidas
de hoy. Como tal, el que la cerca de la corte del Tabernáculo fuera de 100 codos
de largo significa que media 45 m., y que el ancho fuera de 50 codos significa
que eran 22.5 m. Aproximadamente. Así que este era el tamaño de la Casa en la
cual Dios habitaba entre el pueblo de Israel en el tiempo del Antiguo Testamento.
La Corte Exterior del Tabernáculo Estaba Rodeada por una Cerca
¿De
casualidad has visto una foto o una pintura del modelo del Tabernáculo?
Hablando ampliamente, el Tabernáculo estaba dividido entra la corte
y el Tabernáculo mismo, la Casa de Dios. En esta Casa de Dios, el
Tabernáculo, existía una estructura pequeña llamada el Santuario.
El Santuario tenía cuatro coberturas diferentes: una cubierta tejida
de lino fino e hilos azul, púrpura y escarlata; otra de pelo de
cabra, esa de pieles de cordero teñidas de rojo; y otra cubierta
de pieles.
En lado este de la corte del Tabernáculo se encontraba
la puerta tejida de hilos de color azul, púrpura y escarlata y de fino lino
tejido. Entrando por esta puerta, hubiéramos visto el altar de la ofrenda quemada
y el lavamanos. Pasando el lavamanos, hubiéramos visto el mismo Tabernáculo.
El Tabernáculo estaba dividido entre el Lugar Santo y el Lugar Santísimo, en
donde se encontraba el Arca del Testimonio de Dios. La cerca de la corte del
Tabernáculo estaba construida con 60 pilares con cortinas que colgaban de fino
lino blanco. Por otro lado, el Tabernáculo mismo, estaba construido con 48 tablas
y 9 pilares. Por lo menos necesitamos tener una idea general de los detalles
externos del Tabernáculo para poder ser capaces de entender lo que Dios nos
está diciendo a través de su formato.
Dios habitaba dentro del tabernáculo construido
con 48 tablas. Dios manifestaba Su presencia sobre el Tabernáculo a la gente
de Israel con la nube durante el día y con fuego durante la noche. Y dentro
del Santuario, donde Dios Mismo habitaba, la gloria de Dios llenaba el lugar.
Dentro del Lugar Santo, estaba la mesa de los panes, el candelabro, y el altar
del incienso, y dentro del Lugar Santísimo, estaba el Arca del Testimonio y
la silla de la misericordia. Estos eran lugares limitados para la gente común
de Israel; solo los sacerdotes y el Sumo Sacerdote podían entrar a estos lugares
de acuerdo al sistema del tabernáculo. Escrito está, “Estas cosas fueron
dispuestas así: En la primera parte del tabernáculo entraban siempre los sacerdotes
para realizar los servicios del culto. Pero en la segunda, una vez al año, entraba
el sumo sacerdote solo, no sin sangre, la cual ofrecía por sí mismo y por los
pecados que el pueblo cometía por ignorancia.” (Hebreos 9:6-7). Esto nos
dice que en la era actual, solo aquellos que tienen la fe de oro que cree en
el evangelio del agua y el Espíritu pueden vivir sus vidas con Dios mientras
le sirven a Él.
¿Cual es el significado del pan colocado sobre
la mesa? Significa la Palabra de Dios. ¿Qué significa el incienso del altar?
Nos habla de las oraciones. Dentro del Lugar Santísimo, se encontraba el Arca
del Testimonio y la silla de la misericordia, hecha de oro puro, estaba colocada
arriba del Arca. Arriba los Querubines con sus alas abiertas cubriendo con ellas
la silla de la misericordia, y estaban uno frente al otro en dirección de la
silla de la misericordia. Esta era la silla de la misericordia, el lugar en
donde era concedida la gracia de Dios. Dentro del Arca del Testimonio fueron
colocadas las dos tablas de piedra en las cuales fueron grabados los Diez Mandamientos,
la vara de Aarón y un jarro lleno de maná. El Arca estaba cubierta con oro (la
silla de la misericordia), y por encima los querubines mirando hacia la silla
de la misericordia.
¿En Donde Viven Aquellos que Reciben la Remisión del Pecado?
El lugar en donde viven aquellos que reciben la
remisión del pecado es dentro del Santuario. El Santuario fue construido con
48 tablas, todas ellas estaban recubiertas con oro. Piénsalo. Cuando miras una
pared de oro de no unas cuantas, sino de 48 tablas de oro, ¿qué tanto brillaría?
Así que como el interior del Santuario y todos sus utensilios estaban hechos
de oro, brillaban intensamente.
El altar de la ofrenda quemada y el lavamanos
en la corte externa del Tabernáculo eran hechos todos de bronce, y la cerca
de la corte era hecha de pilares recubiertos con plata y fino lino blanco. En
contrate, todos los utensilios dentro del Santuario eran hechos de oro: los
candelabros eran recubiertos de oro y también la mesa del pan. Así también todos
los artículos y las tres paredes eran de oro puro, el interior del Santuario
siempre brillaba intensamente con un dorado radiante.
Que el interior del Santuario brillara así intensamente
con un dorado resplandeciente nos dice que los santos salvos viven sus preciosas
vidas de fe dentro de la Iglesia de Dios. Los santos que viven en su fe en el
evangelio del agua y el Espíritu son como el oro puro encontrado en el Santuario.
La vida que tales santos viven dentro del Santuario es la vida bendecida que
habita en la Iglesia, se alimenta de la Palabra de Dios, ora y lo alaba a Él,
y va ante el trono de Dios y es revestido en Su gracia cada día, todo a través
de la Iglesia. Esta es la vida de fe dentro del Santuario. Deben ponerlo en
sus corazones que solo los justos que han sido salvados a través del evangelio
del agua y el Espíritu pueden vivir esta preciosa vida de fe dentro del Santuario.
Dios Claramente Dividió el Interior y el Exterior del Santuario
Así como loa mayoría de las casa tienen cercas,
la corte del Tabernáculo también tenía una cerca hecha de 60 pilares rodeado
por las cortinas de fino lino blanco. Al lado este de la corte, una puerta hecha
de hilos azul, púrpura y escarlata, y fino lino tejido estaba puesta para que
todo el mundo la viera, midiendo tanto como 9 m. de ancho.
Al estudiar el Tabernáculo, debemos darnos cuenta
claramente cual es la fe brillante que Dios quiere de nosotros, que clase de
fe es la fe de los salvos, y, a través de los materiales usados para el Tabernáculo
ver como el Señor nos ha salvado. Para aprender cual es la fe dorada y brillante
capturada dentro del Santuario, debemos primero ver el lavamanos, el altar de
la ofrenda quemada y en la cerca que fue colocada en el exterior de la corte
del Tabernáculo, y en todos los materiales usados para ello. Al hacer eso, podemos
darnos cuenta con que clase de fe podemos entrar en el Santuario de oro brillante
y resplandeciente.
¿Qué había en la corte externa del Tabernáculo?
Estaba el lavamanos y el altar de la ofrenda quemada. Y estaba rodeada por 60
pilares de madera, y sobre estos pilares las cortinas eran colocadas en la cerca
de la corte. Los pilares de esta cerca eran hechos de madera de acacia, la cuál,
a pesar de su dureza, era muy ligera. Los pilares hechos de esta madera tenían
aproximadamente 2.5 m. de alto, haciendo imposible para la mayoría de la gente
con estatura normal que pudiera asomarse al Tabernáculo desde afuera de la cerca
de la corte externa. Si algo fuera colocado para asomarse, uno posiblemente
podría ver dentro, pero sin tal ayuda, era imposible asomarse. Esto nos dice
que a través de nuestros propios esfuerzos humanos, nunca podremos entrar en
el Reino de Dios, En las bases de los pilares de Madera de la corte exterior,
se colocaron bases de bronce, y las partes de arriba tenían tapas de plata.
Como los pilares no podían sostenerse por si mismos, bandas de plata atrapaban
firmemente los pilares adyacentes unos con otros. Y para apoyar a los pilares
firmemente en dirección cruzada, los ganchos colocados en las cubiertas de plata
eran amarradas a las piezas de bronce con las cuerdas (Éxodo 35:18).
¿Cuales Fueron los Materiales Usados para la Puerta de la Corte
del Tabernáculo?
Los
materiales usados para la puerta de la corte del Tabernáculo fueron
los hilos azul, púrpura y escarlata, y fino lino tejido. La altura
de la puerta era de 2.25 m., y su ancho era de aproximadamente 9
m. Era una pantalla tejida de hilos azul, púrpura y escarlata, y
fino lino tejido, el cual era colgado sobre cuatro pilares. Así
que, siempre que alguien trataba de entrar a la corte del Tabernáculo,
él / ella fácilmente podían encontrar la puerta.
Los materiales de hilos de color azul, púrpura
y escarlata, y fino lino tejido usados para la puerta del Tabernáculo manifestaban
que Dios nos salvaría de todos nuestros pecados a través de las cuatro obras
de Su Hijo Jesús. Todos los 60 pilares de madera y el lino fino de la cerca
del Tabernáculo también manifestaban claramente el método a través del cual
Dios te salvaría a ti y a mi de nuestros pecados a través de Su Hijo Jesús.
En otras palabras, a través de la puerta de la
corte exterior del Tabernáculo Dios esta revelando el misterio de salvación
a nosotros claramente. Vamos a revisar una vez más los materiales usados para
la puerta de la corte del Tabernáculo: hilos azul, púrpura y escarlata, y fino
lino tejido. Estos cuatro hilos son críticamente importantes para que nosotros
seamos salvos creyendo en Jesús. Si estos materiales no fueran importantes,
la Biblia no los hubiera mencionado con tanto detalle.
Todos los materiales usados para la puerta de
la corte del Tabernáculo eran absolutamente necesarios para que Dios nos salvara
a ti y a mi. Sin embargo, el hecho de que la puerta fuera tejida de los hilos
azul, púrpura y escarlata, y el lino fino, sin falla, es de una suma importancia
para que Dios salvara a los pecadores, debido a que estos cuatro hilos fueron
la mismísima revelación de la perfecta salvación de Dios. Así es como Dios lo
determino. Es por eso que Dios le mostró el modelo del Tabernáculo a Moisés
en el Monte Sinaí y le dijo como hiciera la puerta de la corte del Tabernáculo
con precisión.
¿Cuales son los Significados de los Hilos Azul, Púrpura y Escarlata,
y el Fino Lino Tejido?
La puerta de Lugar Santo fue hecha de una cortina
tejida de hilos de color azul, púrpura y escarlata, y de fino lino tejido, y
el velo entre el Lugar Santo y el Lugar Santísimo también estaba tejido de estos
cuatro hilos. No solo esto, sino que el efód y la coraza del Sumo Sacerdote
también estaban tejidos de hilos azul, púrpura y escarlata, y de fino lino tejido.
Entonces, ¿qué nos dicen los hilos azulo, púrpura y escarlata, y el fino lino
tejido? ¿Qué nos dicen exactamente a nosotros estos hilos azul, púrpura y escarlata,
y el fino lino tejido, los cuales eran absolutamente necesarios para que nuestro
Señor nos salvara? Debemos asegurarnos de examinar este tema cuidadosamente.
Primero que nada, el hilo azul nos habla del bautismo
de Jesucristo. Aquellos que ignoran la importancia del bautismo no saben que
el hilo azul se refiera al bautismo de Jesucristo. Así que, aquellos que no
han nacido de nuevo generalmente afirman que el significado del hilo azul es,
“Jesucristo es Dios Mismo, y Él vino a esta tierra en semejanza de hombre.”
Otros, por otro lado afirman, “el hilo azul solo significa la Palabra.” Sin
embargo, la Biblia nos dice que el hilo azul significa “el bautismo de Jesús
a través del cual Él aceptó los pecados de la humanidad sobre Si Mismo después
de venir a esta tierra.” Las Escrituras nos muestran claramente que el hilo
azul se refiere al agua del bautismo que Jesús recibió de Juan el Bautista.
Leyendo la Palabra sobre el Tabernáculo, llegue a darme cuenta, “Aja, Dios quiere
mostrarnos la importancia de nuestra fe en el bautismo de Jesús.”
El vestido usado por el Sumo Sacerdote mientras
daba la ofrenda era también de hilo de color azul. Una placa de oro colgaba
sobre el turbante que el Sumo Sacerdote usaba sobre su cabeza, y el cordón que
amarraba la placa también era azul. Y sobre esta placa de oro, la frase, “Santidad
al Señor,” estaba grabada. Podemos ver que el hilo azul que ataba la placa
de oro en el turbante del Sumo Sacerdote claramente manifestaba el bautismo
de Jesús que da santidad al Señor.
De esta manera, a través del cordón azul que ataba
la placa de oro al turbante, Dios habla a nosotros de nuestra verdadera salvación.
En otras palabras, el seguro que nos da la santidad es azul, y esto es el bautismo
de Jesús. Aunque el color azul generalmente nos recuerda el cielo, el azul no
solo se refiere a Dios. Del azul, púrpura y escarlata, y el fino lino tejido,
el hilo azul con seguridad se refiere al bautismo de Jesucristo. Puesto de otra
manera, el hilo azul nos dice que Jesucristo tomó los pecados de todos los pecadores
de este mundo al ser bautizado (Mateo 3:15). Si Jesús no hubiera tomado los
pecados de todos al ser bautizado, nosotros los creyentes no seriamos capaces
de dar “santidad al Señor.” Si no fuera por el bautismo que Jesús recibió, nunca
podríamos ser revestidos en santidad ante Dios.
¿Conoces el significado espiritual de la orden
de Dios de tejer la puerta de la corte del Tabernáculo con hilo azul de acuerdo
al formato mostrado a Moisés? La puerta de la corte que guiaba al Tabernáculo
en donde Dios habitaba se refiere a Jesucristo. Nadie puede entrar al Reino
del Cielo, sino solo a través de Jesús. La puerta de la corte, la cual claramente
se refiere a Jesús, estaba tejida con hilos azul, púrpura y escarlata, y fino
lino tejido, ya que Dios quería revelar la verdad que guía a nuestra salvación.
El hilo púrpura se refiere al Espíritu Santo, diciéndonos, “Jesús es el Rey
de reyes.” El hilo escarlata se refiere a la sangre de Jesús derramada en la
Cruz. El hilo azul, como ya se menciono, se refiere al bautismo que Jesús recibió
de Juan el Bautista.
Por lo tanto, los hilos de color azul, púrpura
y escarlata nos hablan del bautismo de Jesús, la encarnación de Dios, y Su muerte
en la Cruz. Las obras de Jesús manifestadas en estos tres hilos nos dan la fe
que nos permite ir delante de Jehová en santidad. Jesús, Dios Mismo, vino a
esta tierra en semejanza de hombre, tomó las iniquidades de los pecadores sobre
Su propio cuerpo siendo bautizado, y vicariamente llevó la condenación de todos
los pecados y de las maldiciones derramando Su sangre –esto es, este es el mismísimo
misterio espiritual de los hilos azul, púrpura y escarlata.
Tal vez hayas pensado en el hilo azul como una
manifestación de Dios o de Su Palabra. Pero tú debes creer ahora claramente
que el hilo azul en realidad se refiere al bautismo de Jesucristo. El bautismo
a través del cual Jesús aceptó que todos nuestros pecados fueran puestos sobre
Él es de importancia critica y no puede ser excluido de Sus obras; como tal,
desde el Tabernáculo del Antiguo Testamento, Dios nos está hablando de Su importancia.
El Bautismo fue el Medio por el Cual Jesús Llevó Nuestros Pecados
Los
pilares de la cerca del Tabernáculo fuero hechos de madera de acacia.
Bases de bronce fueron colocados sobre estos pilares, y tapas de
plata fueron puestas sobre ellos. Esto primero nos dice que los
pecadores deben ser juzgados por sus pecados. Solo aquellos que
han sido juzgados una vez por sus pecados pueden ser salvos. Aquellos
que no han sido juzgados todavía y que por lo tanto no son salvos
no pueden evitar el ser condenados para llevar el castigo eterno
de sus pecados cuando se presenten ante Dios.
Como está escrito, “Porque la paga del pecado
es muerte,” (Romanos 6:23) los pecadores ciertamente estarán sujetos al
temible juicio de Dios por sus pecados. Por lo tanto, los pecadores deben ser
juzgados una vez por Dios, y entonces vivir de nuevo siendo revestidos en Su
gracia, esto es lo que es nacer de nuevo. La fe del hilo azul, en la que Jesús
tomó todos nuestros pecados sobre Si Mismo a través de Su bautismo, y en la
fe en el hilo escarlata, que Jesús ha liberado a todos los pecadores siendo
juzgado en la Cruz – ninguna otra fe es la que nos hace morir una vez a nuestros
pecados y nacer de nuevo. Debes darte cuenta que solo la condenación eterna
espera a aquellos quienes, debido a su incredulidad, no pueden pasar a través
del juicio en fe.
El bautismo de Jesús fue el medio por el cual
Cristo llevó todos nuestros pecados para salvarnos de ellos. Jesús fue bautizado
por Juan el Bautista para poner todos los pecados sobre Él. Jesús es Dios Mismo,
y aún así para salvarnos, Él vino a esta tierra en semejanza de hombre, tomó
las iniquidades de los pecadores sobre Si Mismo siendo bautizado por Juan, el
representante de la humanidad, y fue condenado vicariamente a favor de los pecadores
dando Su propio cuerpo sobre la Cruz y derramando agua y sangre. La puerta de
la corte del tabernáculo nos está diciendo con elaborados detalles acerca de
la obras que Jesús realizo como nuestro Salvador. A través de la puerta de la
corte del Tabernáculo, Dios nos está diciendo claramente que Jesús se ha convertido
en el Salvador de los pecadores.
El fino lino tejido se refiere a la Palabra del
Antiguo y Nuevo Testamentos, la cual es bastante detallada y encaja la una con
la otra. ¿Cuan complejo sería cada hilo para hacer este fino lino tejido? A
través de este fino lino tejido, Dios nos esta diciendo en detalle que Él nos
ha salvado.
Cuando vemos algunos manteles, vemos que son tejidos
usando diferentes hilos. De esta manera, Dios les dijo a los Israelitas que
hicieran la puerta de la corte del Tabernáculo tejiendo hilos azul, púrpura
y escarlata sobre fino lino tejido. Esto nos dice que Jesús quien vino a nosotros
a través del agua (bautismo), la sangre (la Cruz), y el Espíritu Santo (Jesús
es Dios), las cuales están escondidos en la compleja Palabra de Dios, es la
mismísima puerta de nuestra salvación. Teniendo la fe correcta en Jesucristo
que se encuentra revelada en la compleja Palabra de Dios y siendo revestidos
en Su amor, ahora nosotros hemos sido salvados totalmente a través de la fe.
Jesucristo no nos salvó casualmente. Podemos ver
esto cuando vemos el Tabernáculo. Jesús ha salvado a los pecadores elaboradamente.
Él nos ha salvado cuando vemos los pilares de la cerca. ¿Por qué, de todos los
números, es el número de pilares 60? Se debe a que el número 6 se refiere al
hombre, mientras que el número 3 se refiere a Dios. En Apocalipsis 13, la marca
de 666 aparece, y Dios nos dice que es el número de la Bestia, y que los sabios
conocen el misterio de este número. Por lo tanto, el número 666 significa que
el hombre actúa como Dios. ¿Cuál es el deseo de la humanidad? ¿Acaso no es el
de convertirse en un ser divino perfecto? Si verdaderamente queremos convertirnos
en un ser divino, entonces debemos nacer de nuevo creyendo en Jesús y convirtiéndonos
en hijos de Dios. Los 60 pilares se refieren a esta implicación elaboradamente.
Sin embargo, en lugar de tener fe, la gente comete
el jactancioso hecho malvado de tratar de ser participes de la naturaleza divina
a través de sus propios esfuerzos. No hay otra razón más que esta por la cual
la gente reinterpreta toda la Palabra de Dios de acuerdo a la lujuria del hombre
y a la creencia equivocada de pensamientos hechos por hombres, ya que no tienen
fe, sino solo la lujuria que permanece en contra de Dios. Debido a esta lujuria
de la carne que trata de hacerse completo por si misma y alcanzar la perfección
de su carne, terminan alejados de la Palabra de Dios.
La Palabra de Salvación Revelada en Todos los Artículos del
Tabernáculo
Para que Jesucristo salvara a los pecadores y
los llevara hasta el Santuario, todos los utensilios y materiales del Tabernáculo
eran necesarios. El altar de las ofrendas quemadas era necesario, el lavamanos
era necesario, y los pilares, las bases de bronce, las tapas de plata, los ganchos
y las bandas de plata también eran todas necesarias. Todas estas cosas son los
utensilios de fuera del Santuario, y sus materiales eran todas necesarias para
convertir a un pecador en justo.
Todas estas cosas eran necesarias para permitir
a los pecadores entrar y vivir en el Reino de Dios, pero lo más importante entre
ellas era el hilo azul (el bautismo de Jesús). Los hilos de color azul, púrpura
y escarlata fueron usados para hacer la puerta de la corte del Tabernáculo.
Estos hilos se refieren a las tres obras de Jesús que son necesarias para nosotros
cuando creemos en Dios. Primero, Jesús vino a esta tierra y tomó todos nuestros
pecados sobre Si Mismo con Su bautismo, segundo, Jesús es Dios (Espíritu); y
tercero, Jesús murió en la Cruz para llevar la condenación de todos los pecados
que Él aceptó sobre Él Mismo a través de Juan en el Río Jordán. Este es el orden
correcto de la fe verdadera que se necesita para que los pecadores sean salvos
y se conviertan en justos.
Cuando leemos la Biblia, podemos darnos cuenta
de cuan complejo es nuestro Señor. Claramente podemos descubrir que Aquel que
nos ha salvado con tanta elaboración, fibra por fibra como el fino hilo tejido,
no es otro que Dios mismo. Aún más, Dios hizo que los Israelitas construyeran
la puerta de la corte del Tabernáculo tejiendo hilos azul, púrpura y escarlata
sobre fino lino que era de 9m. de largo. Así que, Dios se aseguró que cualquiera
que viera al Tabernáculo, aún desde afuera, pudiera discernir la puerta de la
corte del Tabernáculo.
Las cortinas de fino lino blanco colgaban sobre
los pilares de la corte del Tabernáculo manifestando la santidad de Dios. Como
tal, podemos darnos cuenta que los pecadores no pueden atreverse a acercarse
al Tabernáculo, y de que solo pueden entrar en sus cortes cuando son salvados
creyendo en los ministerios de Jesús manifestados en los hilos azul, púrpura
y escarlata tejidos en la puerta de la corte del Tabernáculo. De esta manera,
Dios les ha permitido a los pecadores saber que Jesús ha borrado todos sus pecados
y los ha salvado a través del agua, la sangre y el Espíritu Santo.
No solo esto, sino que los materiales de todos
los artículos que forman el Tabernáculo, incluyendo la puerta de su corte, también
nos muestra la complejidad de la Palabra necesitada por Dios para convertir
pecadores en justos. Debido a que Dios le dijo a los Israelitas que hicieran
la puerta de la corte del Tabernáculo lo suficientemente grande para que todos
la encontraran, y debido a que esta puerta fue hecha con un tejido complejo
de hilos azul, púrpura y escarlata sobre lino fino, Dios permitió a todos entender
claramente lo importante de la Palabra que puede convertir pecadores en justos.
La puerta de la corte del Tabernáculo nos dice
que Dios nos ha salvado totalmente, quienes éramos como madera de acacia, de
pecados a través del hilo azul (Bautismo de Jesús), el hilo escarlata (la sangre
sobre la Cruz), y el hilo púrpura(Jesús es Dios). Dios ha determinado que solo
aquellos que claramente creen en esto pueden entrar en el Santuario, la Casa
de Dios.
Jesucristo nos está Diciendo
Dios nos dice que para vivir la vida de fe de
oro brillante y radiante, debemos ser lavados de todos nuestros pecados a través
del bautismo de Jesús e ir ante el Señor. Es por eso que Dios Mismo mostró el
modelo del Tabernáculo a Moisés, lo construyó a través de Moisés e hizo que
la gente de Israel recibiera la remisión del pecado a través de la institución
de este Tabernáculo. Recapitulemos la fe que nos llevó a través de la corte
del Tabernáculo y hacia el Santuario. A través de la corte del Tabernáculo,
Dios continúa hablándonos de nuestra fe en la verdad de que Jesús nos ha salvado
a través del agua, la sangre y el Espíritu Santo. La fe en la puerta de la corte,
que estaba tejida con hilos azul, púrpura y escarlata, en la imposición de manos
del Sumo Sacerdote sobre el cordero del sacrificio y en el derramamiento de
sangre de este cordero del sacrificio, y en la fe con la cual el Sumo Sacerdote
lavó sus manos y sus pies en el lavamanos –todas estas cosas nos hacen saber
que solo nuestra fe en el evangelio del agua y el Espíritu es la fe de oro puro
que nos permite entrar en el Santuario y vivir ahí en gloria.
A través del Tabernáculo, Dios nos ha permitido
a todos nosotros recibir la gracia de la salvación y Su bendición. A través
del Tabernáculo, podemos conocer las bendiciones que Dios nos ha dado. Podemos
darnos cuenta y creer en la gracia de la salvación que nos ha permitido ir ante
el trono de la gracia de Dios y ser salvo de una sola vez. ¿Puedes darte cuenta
de esto? A través del Tabernáculo, podemos ver con cuanto cuidado nuestro Señor
te ha salvado a ti y a mi, cuan detalladamente Él planeo nuestra salvación,
y con cuanta definición Él cumplió de acuerdo a este plan y nos ha convertido
de pecadores en justos.
¿De casualidad has estado creyendo en Jesús vagamente
todo este tiempo? ¿Acaso creías que el color azul solo significa el cielo? ¿Tan
solo te habías dado cuenta de la fe de los colores púrpura y escarlata, que
Jesucristo, el Rey de reyes, vino a esta tierra y nos salvó sobre la Cruz y
creíste de acuerdo a esto? Si es así, ahora es el tiempo de encontrar la fe
verdadera. Espero que todos ustedes conozcan claramente el bautismo de Jesús,
la fe del color azul, y por lo tanto se den cuenta y crean en la gracia inmensurable
de la salvación que Dios te ha dado.
Dios no nos ha salvado solamente a través de la
sangre y el Espíritu santo. ¿Por qué? Debido a que Dios claramente nos habla
de los colores azul, púrpura y escarlata, y a través de estos tres hilos Él
nos está diciendo exactamente como nos salvó Jesús. A través del Tabernáculo,
nuestro Dios nos ha mostrado las obras de salvación de Jesús en detalle. Después
de decir a través de Moisés que construyera el Tabernáculo, a través de este
Tabernáculo, Dios prometió que Él nos salvaría de esta manera. Como lo prometió,
Jesucristo vino en semejanza de hombre y tomó nuestros pecados sobre Si Mismo
siendo bautizado en el agua (azul) del Río Jordán. A través de Su bautismo,
Jesús ha salvado realmente a los pecadores de todos sus pecados, ¡Cuan complejo,
cuan exactamente correcto y cuan cierta nuestra salvación es entonces!
Cuando entramos en el Lugar Santo, podemos ver
el candelabro, la mesa de los panes y el altar del incienso. Antes de entrar
al Lugar Santísimo, llegamos a vivir durante un rato en este Lugar Santo que
resplandece brillantemente en oro, siendo alimentados con el pan de la Palabra
hasta el contentamiento de nuestros corazones. ¿Cuánta bendición es esto? Antes
de entrar al Reino de Dios, vivimos en Su Iglesia como aquellos que han sido
salvados totalmente naciendo de nuevo a través del evangelio del agua y el Espíritu.
La Iglesia de Dios que nos da el pan de vida es el Lugar santo.
En el Lugar Santo -esto es, la Iglesia de Dios-
estaba el candelabro, la mesa de los panes y el altar del incienso. El candelabro,
con su tronco, sus ramas, sus tazones, perillas ornamentales y flores, fue hecha
de una sola pieza martillando un talento de oro puro. El candelabro que fue
hecho martillando un talento de oro puro en esta manera nos dice que nosotros
los justos debemos unirnos con la Iglesia de Dios.
Sobre la mesa de los panes, era colocado el pan
sin levadura, simbolizando el pan de la pureza de la Palabra de Dios que esta
libre de maldad y sucias enseñanzas del mundo. El Santuario de Dios -esto es,
la Iglesia de Dios- predica esta pura Palabra de Dios que no contiene levadura,
y vive por la fe pura sin cometer maldad delante de Dios.
En frente del velo del Lugar Santísimo, estaba
colocado el lugar del incienso. El altar del incienso era en donde las oraciones
eran ofrecidas a Dios. A través de los utensilios en el Santuario, Dios nos
está diciendo que cuando vamos ante Él, debemos tener unidad, fe en la pureza
de su Palabra y en sus oraciones. Solo los justos pueden orar, ya que Dios escucha
solamente las oraciones de los justos (Isaías 59:1-2, Santiago 5:16). Y solo
aquellos que oran ante Dios pueden encontrarse con Él.
De esta manera, el Lugar Santo nos dice cuan glorioso
es para nosotros el ser salvos en la Iglesia de Dios. Los materiales clave usados
para el Tabernáculo –el hilo azul (Jesús fue bautizado), el hilo escarlata (Tomando
todos nuestros pecados sobre Si Mismo a través de Su bautismo, Jesús murió sobre
la Cruz y llevó la condenación de nuestros pecados), y el hilo púrpura (Jesús
es Dios)-se refieren a la fe, la cual absolutamente no podemos dejar de tener.
Estos tres constituyen el todo de nuestra fe. Cuando creemos que Jesús es el
Hijo de Dios y Dios Mismo en esencia, y que Él nos ha salvado, entonces podemos
entrar en el Lugar Santo, brillando como oro, en donde habita Dios. Si no creemos
en las obras de Jesús que están manifestadas en estos tres hilos, entonces nunca
podremos entrar en el Lugar Santo, no importa cuan ardientemente creamos en
Jesús. No todos los Cristianos pueden entrar en el Lugar Santísimo.
Aquellos que Están en la Corte del Tabernáculo con la Fe Equivocada
En la actualidad existen muchos Cristianos que
son incapaces de entrar en el Lugar Santo aún mientras profesan su fe. En otras
palabras, existe mucha gente que trata de ser salva con su fe ciega. Todos aquellos
que piensan que pueden ser salvos creyendo solo en la sangre de Jesucristo,
y que el es Dios Mismo y el Rey de reyes, son precisamente esa gente. Ellos
creen en Jesús con simplicidad. El creer solo en la sangre de Jesús, se paran
ante el altar de la ofrenda quemada y oran ciegamente, “Señor, aún hoy soy un
pecador. Perdóname, Señor te doy toda mi gratitud, Señor, por ser crucificado
en mi lugar y por morir en mi lugar. ¡Oh, Señor, te amo!”
Después de hacer esto en la mañana, regresan a
sus vidas, y entonces regresan al altar de la ofrenda quemada en la tarde y
ofrecen la misma oración. La gente que frecuenta el altar de la ofrenda quemada
cada mañana, cada tarde, cada mes no puede nacer de nuevo, sino que caen en
la falacia de creer en sus propios pensamientos.
Ponen su ofrenda sacrificial sobre el altar de
la ofrenda quemada ardiendo con flamas rojas y dan su ofrenda por fuego. Debido
a que la carne se quema en esas flamas, el olor de carne quemada se esparce,
y humo blanco y negro continúa levantándose. El altar de la ofrenda quemada
no es un lugar en donde lloramos pidiéndole a Dios que desaparezca nuestros
pecados, sino que es, de hecho, un lugar que nos recuerda del temible fuego
del infierno.
Sin embargo, la gente va a este lugar cada mañana
y cada tarde, y dicen, “Señor, he pecado. Por favor perdona mis pecados.” Luego
regresan a casa, satisfechos de si mismos como si realmente hubieran sido perdonados
de sus pecados. Puede que estén tan felices que canten, “♬He sido perdonado,
♪tú has sido perdonado, ♬todos nosotros hemos sido perdonados.”
Pero tales sentimientos son efímeros. En poco tiempo, pecan de nuevo y se encuentran
a si mismos ante el altar de la ofrenda quemada una vez más, confesando, “Señor,
soy un pecador.” Aquellos que van hacia y de regreso al altar de la ofrenda
quemada todos los días son, a pesar de su profesada fe en Jesús, aún pecadores.
Tal gente nunca podrá entrar al Santo Reino de Dios.
Entonces, ¿quien puede totalmente recibir la remisión
de pecados y entrar al Lugar Santo de Dios? Son los que saben y creen en el
misterio de los hilos azul, púrpura y escarlata puestos por Dios. Aquellos que
creen en esto pueden pasar por el altar de la ofrenda quemada por su fe en la
muerte de Jesús quien aceptó sus pecados pasados a Él, lavar sus manos y pies
en el lavamanos y recordarse a si mismos que todos sus pecados fueron pasados
sobre Jesús a través de Su bautismo, y entonces entrar en el Lugar Santo de
Dios. Aquellos que creen en el evangelio del agua y el Espíritu y han recibido
la remisión del pecado entran al Reino del Cielo por su fe, ya que su fe es
aprobada por Dios.
Espero que todos ustedes se den cuenta y crean
que el significado bíblico del hilo azul es el bautismo de Jesús. Existen muchos
que profesan creer en Jesús hoy, pero pocos llegan a creer en el agua (el hilo
azul), el bautismo de Jesús. Este es un fenómeno profundamente triste. Es causa
de gran tristeza que tanta gente deje fuera lo más importante de le fe del bautismo
en su creencia Cristiana, aún cuando Jesús no vino meramente a esta tierra como
Dios y solo murió en la Cruz. Espero y oro que aún ahora, todos ustedes sepan
y crean en la fe de los hilos azul, púrpura y escarlata, y por lo tanto sean
de los que entren en el Reino de Dios.
Debemos Creer en el Señor Manifestado en los Hilos Azul, Púrpura
y Escarlata del Tabernáculo, su Sustancia Real que nos Ha Salvado
Nuestro Señor nos ha salvado a ti y a mí. Cuando
vemos el Tabernáculo, podemos descubrir lo elaborado del método con el que el
Señor nos ha salvado. No podemos agradecerle lo suficiente por esto. ¡Cuan agradecidos
estamos por que el Señor nos ha salvado a través de los hilos azul, púrpura
y escarlata, y porque Él nos ha dado la fe que cree en estos hilos azul, púrpura
y escarlata!
Los pecadores nunca podrán entrar en el Lugar
Santo sin ser revestidos en la gracia de Dios y pasando a través del temible
juicio por sus pecados. ¿Cómo puede alguien que no ha sido juzgado de sus pecados
alguna vez abrir la puerta del Tabernáculo y entrar en el Lugar Santo? ¡No pueden!
Cuando tal gente entra al Lugar Santo, serán maldecidos y cegados con la luz
cegadora. “¡Guau, es tan brillante aquí! Oh, Oh ¿cómo es que no puedo ver nada?
Cuando estaba afuera, yo pensaba que podía ver todo en el Lugar Santo si es
que pudiera entrar al lugar. ¿Por qué no puedo ver nada, y porqué está tan oscuro
aquí? Yo podía ver cuando estaba afuera del Lugar Santo....Se me dijo que el
Lugar Santo era brillante; ¿porqué está más oscuro?” Ellos no pueden ver porque
espiritualmente están ciegos, ya que no tienen la fe de los hilos azul, púrpura
y escarlata. De esta manera los pecadores nunca podrán entrar en el Lugar Santo.
Nuestro Señor nos ha permitido no estar ciegos
en el Lugar Santo, sino recibir la bendición de vivir en el Lugar Santo por
siempre. A través de los hilos azul, púrpura y escarlata, y el fino lino tejido
encontrado en cada cuarto del Tabernáculo, Dios nos ha dicho exactamente el
método de nuestra salvación, y de acuerdo a esta Palabra de profecía, Él de
hecho nos ha liberado de nuestros pecados.
Nuestro Señor nos ha liberado a través del agua,
la sangre y el Espíritu Santo (1Juan 5:4-8), para que no estemos ciegos sino
vivamos por siempre en Su resplandeciente gracia. Él nos ha salvado a través
de los hilos azul, púrpura y escarlata, y el fino lino tejido. Nuestro Señor
nos prometió la compleja Palabra de Dios, y Él nos ha dicho que Él nos ha salvado
cumpliendo esta promesa.
¿Crees que tú y yo hemos sido salvados a través
de las complejas obras de Jesús manifestadas en los hilos azul, púrpura y escarlata,
y en el fino lino tejido? ¡Sí! ¿Hemos sido salvados por casualidad? ¡No! No
podemos ser salvos sin creer en los hilos azul, púrpura y escarlata.
El hilo azul no se refiere a Dios. Se refiere
al bautismo de Jesús con el cual Él tomó todos los pecados de cada pecador del
mundo en el Río Jordán.
Casualmente, es posible estar ante el altar de
la ofrenda quemada sin creer en el hilo azul, el bautismo de Jesús. La gente
puede alcanzar a llegar hasta el lavamanos al lado del altar de la ofrenda quemada,
pero no pueden entrar al Lugar Santo donde Dios habita. Aquellos que pueden
abrir la puerta del Tabernáculo y entrar al Lugar Santo son solo los hijos de
Dios que han recibido la remisión del pecado creyendo íntegramente en el evangelio
del agua y el Espíritu. Pero el pecador, no importa quien, nunca podrá entrar
al Lugar Santo. Entonces, ¿que tanto tenemos que entrar para alcanzar nuestra
salvación? Somos salvos no cuando entramos en la corte del Tabernáculo, sino
cuando entramos en el Lugar Santo en donde está Dios.
La Diferencia entre la Fe dentro del Tabernáculo y la Fe fuera
del Tabernáculo
El altar de la ofrenda quemada y el lavamanos
en la parte exterior de la corte del Tabernáculo eran todas de bronce, y la
cerca era hecha de madera, plata y bronce. Pero cuando entramos al Tabernáculo,
los materiales son completamente diferentes. Una característica clave del Tabernáculo
es que era una “casa de oro.” Las tres paredes fueron construidas con 48 tablas
de madera de acacia, todas cubiertas de oro. La mesa de los panes y el altar
del incienso también eran de madera de acacia y cubiertas de oro, y el candelabro
fue hecho de un talento de oro martillado. Como tal, todos los utensilios dentro
del Lugar Santo fueron hechos o cubiertos con oro puro.
Por otro lado, ¿de que estaban hechas las bases
de las tablas? Estaban hechas de platal mientras que las bases para los pilares
de la cerca del Tabernáculo estaban hechas de bronce, las bases para las tablas
del Tabernáculo estaban hechas de plata. Y mientras que los pilares de la cerca
de la corte eran de madera, las tablas del Tabernáculo estaban hechas de madera
de acacia cubiertas con oro. Pero las bases para los cinco pilares de la puerta
del Tabernáculo estaban hechas de bronce.
Aunque las bases para las tablas del Tabernáculo
estaban hechas de plata, las bases para los pilares de la puerta del Tabernáculo
fueron forjadas en bronce. ¿Qué significa esto? Significa que quien venga ante
la presencia de Dios debe ser juzgado por sus pecados. Entonces, ¿cómo podemos
ir ante Dios cuando somos juzgados y puestos a muerte? Si nosotros mismos morimos,
no seremos capaces de ir ante Dios.
Por lo tanto, Dios nos está diciendo a través
del bronce usado para las bases de los cinco pilares de la puerta del Tabernáculo
que, aunque teníamos que ser juzgados por nuestros pecados, Jesús tomó nuestros
pecados sobre Si Mismo a través de Su bautismo y fue condenado por estos pecados
en lugar nuestro. Nosotros éramos los que teníamos que ser condenados por nuestros
pecados. Pero alguien más llevó esta condenación de todos nuestros pecados en
nuestro lugar. En lugar nuestro alguien más murió por nosotros. Aquel que fue
vicariamente condenado y murió en lugar nuestro no es otro más que Jesucristo.
La fe que está manifestada por el hilo azul es
la fe que cree que Jesucristo aceptó todos los pecados pasados sobre Él a través
de Su bautismo y nos ha perdonado todos nuestros pecados. Así cómo Dios tomó
la vida de Jesucristo para la condenación de todos nuestros pecados. La fe manifestada
por el hilo escarlata es la fe en la sangre de Jesús derramada sobre la Cruz.
Esta fe cree que Jesucristo vicariamente llevó la condenación de nuestros pecados
que se suponía que nosotros debíamos de encarar.
Solo aquellos que pasen todos sus pecados sobre
Jesús creyendo en Su bautismo, y habiendo sido juzgados por todos sus pecados
creyendo en la sangre que Jesús derramó sobre la Cruz con la muerte de Su carne
debido a todos estos pecados, puede entrar en el Lugar Santo. Esta es la razón
por la cual las bases de la puerta del Tabernáculo fueron hechas de bronce.
Como tal, debemos creer en la sangre de Jesús quién tomó todos nuestros pecados
sobre Si Mismo a través de Su bautismo y fue condenado en lugar nuestro.
Dios ha determinado que solo aquellos que están
convencidos del hecho de que Jesucristo, quién los ha salvado, es Dios Mismo
(el hilo púrpura), del bautismo de Jesús (el hilo azul), y de la verdad de que
Jesús fue condenado vicariamente por sus pecados en su lugar (el hilo escarlata),
estos serán capaces de entrar al Lugar Santo. Dios ha permitido solo a aquellos
que han sido juzgados una vez por todos sus pecados creyendo en Jesús, y quienes
creen que Jesús los ha salvado de todos sus pecados, entrar en el Lugar Santo.
Las bases de los pilares de la puerta del Tabernáculo
fueron forjados en bronce. Las bases de bronce tienen el significado espiritual
de que Dios ha permitido a los pecadores que nacen como descendientes de Adán
entrar en el Lugar Santo de Su morada solo cuando ellos, sin importar quienes
sean, tengan la fe del hilo azul (el bautismo de Jesús), el hilo escarlata (el
juicio vicario de Jesús en lugar de los pecadores) y el hilo púrpura (Jesús
es Dios Mismo). El que las cinco bases de los pilares de la puerta fueran todas
hechas de bronce nos dice del evangelio de Dios, como esta escrito en Romanos
6:23, “Porque la paga del pecado es muerte; pero el don de Dios es vida eterna
en Cristo Jesús, Señor nuestro,” Jesús ha perdonado todos nuestros pecados
con el agua, la sangre y el Espíritu.
No Debemos Ignorar Sino Creer en la Palabra y en Dios
Creer en Jesús no significa que estás salvado
incondicionalmente. Ni el asistir a tú iglesia quiere decir que incondicionalmente
has nacido de nuevo. Nuestro Señor dice en Juan 3 que solo aquellos que han
nacido de nuevo del agua y el Espíritu pueden ver y entrar al Reino de Dios.
Jesús decididamente le dijo a Nicodemo, un líder de los Judíos y un fiel creyente
de Dios, “Tú eres maestro de los Judíos y ¿no sabes como nacer de nuevo? Solo
cuando uno nace del agua y el Espíritu puede él / ella ver y entrar en el Reino
de Dios.” La gente que cree en Jesús puede nacer de nuevo solo cuando tienen
la fe del hilo azul (Jesús tomó todos nuestros pecados sobre Si Mismo de una
sola vez cuando el fue bautizado), el hilo escarlata (Jesús murió por nuestros
pecados), y el hilo púrpura (Jesús es el Salvador, Dios Mismo y el Hijo de Dios).
Como tal, a través de los hilos azul, púrpura y escarlata encontrados en cada
cuarto del Tabernáculo, todos los pecadores deben creer que Jesús es el Salvador
de los pecadores.
Esto se debe a que mucha gente cree en Jesús sin
creer en esta verdad de que ellos no pueden ni nacer de nuevo, ni conocer la
Palabra de ser nacido de nuevo. Nuestro Señor claramente nos ha dicho que aún
si profesamos creer en Jesús, si no nacemos de nuevo, entonces nunca podremos
entrar en el Lugar Santo, en el Reino del Padre, ni vivir una vida de fe apropiada.
En nuestro pensamientos creados por hombres, podemos
preguntarnos cuan maravillosos sería si todos los Cristianos fueran aprobados
para nacer de nuevo sin importar como crean. ¿No es así? Si pudiéramos ser salvos
tan solo llamando el nombre de Jesús y profesando nuestra fe en Él solo en palabras
sin conocer los detalles de lo que Él hizo para salvar a la humanidad, la gente
encontraría sorprendentemente fácil el creer en Jesús. Podemos darle las gracias
a Él siempre que nos encontráramos con un nuevo Cristiano, cantando, “♬He
sido perdonado, ♪tú has sido perdonado, ♬todos nosotros hemos sido
perdonados.” Ya que hay muchos creyentes, ¿cuál es el punto de dar testimonio?
Las cosas están bien como están. ¿Acaso no es esto maravilloso?” Si de hecho
este fuera el caso, la gente pensaría de la salvación con mucha facilidad, ya
que cualquiera que llame el nombre del Señor puede ser salvo y su salvación
vendría de cualquier forma que ellos decidieran vivir. Pero Dios le dijo que
nunca podremos nacer de nuevo con tal fe ciega. Al contrario, Él nos dijo que
aquellos que afirmen haber sido salvados sin aún conocer el evangelio del agua
y el Espíritu están practicando la anarquía.
Lo Que es Nacido de nuevo Es Tú Espíritu, No Tú Carne
Jesús se convirtió en un hombre, vino a esta tierra,
y nos ha salvado a través del evangelio del agua y el Espíritu. José, el padre
de Jesús en la carne era un carpintero (Mateo 13:55), y Jesús servia a Su familia
bajo este padre carpintero, El Mismo trabajando como carpintero los primeros
29 años de Su vida. Pero cuando Él cumplió 30, Él tuvo que comenzar Sus obras
divinas, esto es, cumplir Su ministerio público.
Así que Jesús tenía ambas naturalezas la divina
y la humana, nosotros los nacidos de nuevo también tenemos dos diferentes naturalezas.
Tenemos ambos la carne y el espíritu. Sin embargo, cuando uno profesa creer
en Jesús aún si su espíritu no ha nacido de nuevo, entonces está persona no
es nacida de nuevo –esto es, él / ella no tiene un espíritu nacido de nuevo.
Si uno trata de creer en Jesús sin ser nacido de nuevo en su espíritu, entonces
esta persona es meramente alguien que está tratando de nacer de nuevo en la
carne como Nicodemo, y nunca es alguien que ha nacido de nuevo. Aunque Jesús
era Dios Mismo en Su sustancia, Él, a pesar de esto, también estaba en la carne
de un hombre lleno de debilidades. Como tal, cuando decimos que hemos nacido
de nuevo, quiere decir que nuestros espíritus han nacido de nuevo, no nuestra
carne.
Si todos aquellos que profesan creer en Jesús
de alguna manera fueran de hecho nacidos de nuevo, yo hubiera querido ser conocido
como un pastor benevolente. ¿Por qué? Porqué no me hubiera exasperado por aquellos
que no creen en la verdad, y por lo tanto no hubiera sido tan crudo en mis sermones
esperando que ellos llegaran a conocer la verdad. Sería conocido como alguien
de buenos modales, noble, benevolente, tierno y bromista pastor, explicando
como la gente puede ser santa en la carne. Desde luego que puedo hacer una imagen
hermosa de mi mismo para ser así, pero nunca haré eso. No se debe a que no tenga
la habilidad de plantar en sus mentes la impresión, “Este pastor realmente se
parece a la imagen santa y misericordiosa de Jesús.” Esto se debe a que la carne
del hombre no puede cambiar, y debido a que siendo un poco amable, benevolente
y misericordiosos en la carne no significa que esta persona es un justo nacido
de nuevo. Nadie puede nacer de nuevo en la carne. Es el espíritu, otro elemento
humano, el que debe nacer de nuevo creyendo en la Palabra de Dios.
Cuando tú crees en Jesús, debes conocer la verdad.
“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Juan 8:32). Solo
la verdad de Dios nos hace nacer de nuevo, libera nuestra alma de las ataduras
del pecado y nos hace nacer de nuevo como los justos. Solo cuando sabemos, creemos
y predicamos la Biblia correctamente podemos entrar en el Lugar Santo y vivir
nuestras vidas de fe verdadera, así como ir a la silla de la misericordia del
Altísimo. El evangelio del agua y el Espíritu que hace que nuestra alma nazca
de nuevo es la verdad y nuestra fe en esto nos ha perdonado de todos nuestros
pecados y nos permite vivir en el reino de la fe con Dios. El evangelio del
agua y el Espíritu que está en nuestro corazón nos concede vivir como los hijos
de Dios nacidos de nuevo en el resplandeciente reino espiritual en felicidad
con el Señor.
El creer en Jesús ciegamente no es la fe correcta.
Viéndolo desde una perspectiva humana, yo tengo muchas limitaciones. No solo
digo esto con mis labios, sino que siempre que hago algo, realmente llego a
darme cuenta que tengo muchas limitaciones. Por ejemplo, cuando me estoy preparando
para un Campamento Bíblico para que los santos y los nuevos oigan la Palabra
cómodamente, sean inspirados en sus corazones por la gracia de Dios, reciban
las bendiciones de nacer de nuevo y regresen después de haber descansado en
sus cuerpos y en sus corazones, me doy cuenta de que existen muchas cosas en
las que no pensé y falle al no prepararlas de antemano. Cosas que fácilmente
se pudieron haber arreglado dando solo un poco más de atención y cuidado, siempre
aparecen cuando el tiempo de preparación termina y el campamento está por comenzar.
Siempre me pregunto a mi mismo porque no pensé en tales cosas por adelantado,
si hubiera puesto más atención y cuidado en el planeamiento del campamento Bíblico,
los santos y las nuevas almas hubieran escuchado la Palabra bien, se salvarían
y se la hubieran pasado bien. También, aún cuando trabajo todo el día, debido
a la falta de eficiencia de mi parte, existen muchas veces en que los resultados
no son iguales a mis esfuerzos. Yo mismo me doy cuenta del hecho de que tengo
muchas limitaciones.
“¿Por qué no puedo hacer esto? ¿Por qué no pensé
en aquello? Todo lo que tengo que hacer es ser un poco más atento, y aún así,
¿por qué no lo puedo hacer?” Cuando estoy en el momento de servir al evangelio,
me doy cuenta de mis limitaciones con mucha frecuencia. Así que yo mismo reconozco
y admito, “Este soy yo. Así soy de ineficiente.” No solo estoy diciendo esto
con mis labios, y no estoy pretendiendo ser modesto, pero yo soy, de hecho,
alguien que no puede atar los cabos sueltos aún de los asuntos más pequeños
correctamente, ando muy casualmente. Viéndome a mi mismo, realmente siento mis
múltiples limitaciones.
Recibimos la Santidad a través de la Fe en el Hilo Azul
Cuando la gente piensa en si misma, piensa que
todo lo puede hacer sin cometer errores. Pero cuando en realidad realizan una
tarea, su verdadera competencia y limitaciones son reveladas claramente. Se
dan cuenta que verdaderamente son insuficientes y que no pueden evitar el pecar
y cometer errores. También cuando la gente piensa que está bien, se engaña a
si misma pensando que va al Reino de Dios por lo bueno que su fe es.
Pero la carne nunca cambia. No existe carne sin
limitaciones, y siempre hace lo malo y revela sus limitaciones. Si, de casualidad,
piensas que puedes ir al Reino de nuestro Señor debido a algo bueno que tu carne
haya hecho, debes darte cuenta que no importa lo que sea que tu carne haya hecho
bien, es absolutamente inútil ante Dios. La única cosa que nos capacita para
entrar en el Reino del Señor es nuestra fe en la Palabra de verdad –los hilos
azul, púrpura y escarlata con los que el Señor nos ha salvado. Debido a que
nuestro Señor nos ha salvado a través de los hilos azul, púrpura y escarlata,
podemos entrar en el Lugar Santo solo por creer en esto.
Si Dios no nos hubiera salvado a través de los
hilos azul, púrpura y escarlata, nunca seriamos capaces de entrar en el Lugar
Santo. No importa cuan fuerte pueda ser nuestra fe, no podemos entrar. ¿Por
qué? Porque si este fuera el caso, significaría que nuestra fe de la carne debe
ser buena cada día para que seamos capaces de entrar. Si podemos entrar en el
Reino de Dios solo cuando nuestra fe es lo suficientemente buena cada día, ¿como
nosotros, que tenemos una carne tan débil, podremos alguna vez hacer nuestra
fe buena cada día y ser capaces de entrar? Cuando no hay forma de que nosotros
recibamos la remisión de pecados por nosotros mismos y cuando no tenemos fe
para darnos vuelta cada día siempre que pecamos, ¿cómo podemos hacer nuestra
fe lo suficientemente buena como para entrar en el Reino de Dios? Para empezar
nuestros cuerpos tendrían que ser cuerpos santos que para nada pecan, o tendríamos
que ayunar y ofrecer nuestras oraciones de arrepentimiento cada día, pero ¿el
cuerpo de quien es siempre santo como para que pueda hacer esto?
Si Dios no nos hubiera salvado a través de los
hilos azul, púrpura y escarlata, no habría nadie entre nosotros que fuera capaz
de entra al Reino del Cielo. Somos tan así, que nuestra fe puede ser buena en
un momento y desaparecer en el siguiente momento. Cuando nuestra fe se convierte
en buena, solo para desaparecer de nuevo repetidamente, nos confundimos ya sea
que tengamos fe o no y terminamos perdiendo aún esta fe que teníamos al principio.
Finalmente, nos volvemos más pecaminosos mucho tiempo después de haber creído
en Jesús. Pero Jesús nos ha salvado perfectamente, los pecadores insuficientes,
de acuerdo a Su plan de salvación manifestado en los hilos azul, púrpura y escarlata,
y en el fino lino tejido. Él nos ha dado la remisión de nuestros pecados.
Solo cuando tenemos esta evidencia nos podemos
poner la placa, “santidad al Señor,” a nuestro turbante como el Sumo Sacerdote
(Éxodo 28:36-38). Entonces podemos llevar a cabo nuestro sacerdocio. Aquellos
que pueden testificar a la gente su “santidad al Señor” mientras le sirven a
Él como Sus sacerdotes son aquellos que tienen la evidencia en sus corazones
de que han recibido la remisión del pecado a través del evangelio del agua y
el Espíritu.
Una placa de oro estaba adherida a l turbante
del Sumo Sacerdote, y lo que unía a esta placa de oro también era un cordón
azul. Entonces, ¿por qué dijo Dios que este turbante debería estar amarrado
con un cordón azul? Lo que se necesitaba por nuestro Señor para salvarnos era
el hilo azul y este hilo azul se refiere al bautismo que Jesús recibió para
tomar todos nuestros pecados sobre Si Mismo. Si el Señor no hubiera borrado
nuestros pecados tomándolos sobre Si Mismo en el Nuevo Testamento a través de
Su bautismo, la misma forma que la imposición de manos que el Antiguo Testamento,
no podemos recibir santidad de Jehová no importa lo bien que creamos en Jesús.
Es por eso que la placa de oro estaba amarrada al turbante con el cordón azul.
Y cualquiera que vea al Sumo Sacerdote con la placa de oro en la cual estaba
grabada “santidad al Señor” le puede recordar a él / ella que deben ser santos
ante Dios recibiendo la remisión de sus pecados. Y hace que la gente piense
como pueden ser santos ante Dios.
Nosotros también debemos recordar como hemos llegado
a ser justos. ¿Cómo nos hemos convertido en justos? Leamos Mateo 3:15. “Pero
Jesús le respondió: -Permítelo por ahora, porque así nos conviene cumplir toda
justicia. Entonces se lo permitió.” Jesús nos ha salvado a todos de nuestros
pecados siendo bautizado. Debido a que Jesús tomó nuestros pecados sobre Si
Mismo con Su bautismo, aquellos que creen en esto están sin pecado. Si Jesús
un hubiera sido bautizado, ¿cómo podríamos atrevernos a decir que estamos sin
pecado? ¿Recibiste la remisión de tus pecados solo por tu confesión de fe en
la muerte de Jesús sobre la Cruz con lágrimas sinceras en tus ojos? Existe mucha
gente que tiene dificultad para entristecerse por la muerte de Jesús, algunos
que no tienen ninguna relación, tratan de exprimirse lágrimas pensando en la
muerte de sus abuelos, las dificultades que tenían cuando se sentían enfermos
o las dificultades y sufrimientos de su propio pasado. Ya sea que finjas tus
lágrimas o que verdaderamente te entristezcas por la crucifixión de Jesús, a
pesar de esto tus pecados no pueden ser borrados de esta manera.
Como la placa de oro con el grabado “santidad
a Jehová” estaba atado por el cordón azul al turbante del Sumo Sacerdote, lo
que borra nuestros pecados y nos hace santos es el bautismo de Jesús. Nuestros
corazones recibieron la remisión del pecado debido a que Jesús tomó todos nuestros
pecados sobre Si Mismo con Su bautismo, ya que Jehová cargó todos nuestros pecados
sobre Él y debido a que todos los pecados del mundo fueron pasados sobre Jesús
con Su bautismo. No importa cuan faltos de emoción puedan estar nuestros corazones
y no importa cuan insuficientes podamos ser en nuestros actos, nos hemos convertido
en justos y hemos sido salvados perfectamente por la Palabra del hilo azul escrito
en la Biblia. Cuando vemos nuestra carne, no podemos ser dignificados, pero
debido a que la fe de los hilos azul, púrpura y escarlata está en nuestros corazones
–esto es, porque poseemos el evangelio perfecto del agua y el Espíritu que nos
dice que Jesús tomó todos nuestros pecados sobre Si Mismo a través del bautismo
y llevó nuestra condenación a la Cruz- atrevidamente y sin temor podemos hablar
del evangelio. Se debe a que tenemos el evangelio del agua y el Espíritu que
podemos vivir por nuestra fe como justos y también predicar esta justa fe a
la gente.
No podemos agradecer lo suficiente por la gracia
de nuestro Señor. Ya que nuestra salvación no vino por casualidad, estamos mucho
más agradecidos por ella. La salvación que recibimos no es trivial para que
cualquiera pueda recibirla aún si él / ella no cree correctamente. Llamar el
nombre del Señor al deseo propio de uno, diciendo, “Señor, Señor,” no significa
que cualquiera que lo haga puede ser salvo. Debido a que tenemos en nuestros
corazones la evidencia de que nuestros pecados han desaparecido a través del
evangelio del agua y el Espíritu, de que el Señor nos ha salvado elaboradamente
con los hilos azul, púrpura y escarlata, y el fino lino tejido, estamos muy
agradecidos por esta salvación tan grande.
La Biblia nos dice que todos los que creen en
Jesucristo el Hijo de Dios tiene el testimonio en su corazón (1 Juan 5:10).
Si no hay testimonio en nuestro corazón, estaríamos convirtiendo a Dios en un
mentiroso y así que todos debemos tener la evidencia conclusiva en nuestros
corazones. Por lo tanto, no existe razón para saltar si alguna persona nos reta
y nos demanda, “Dame prueba de que tú has sido salvado. Tú dices que cuando
la gente recibe la remisión del pecado, reciben al Espíritu Santo como regalo
y que existe una clara evidencia de salvación. Muéstrame esta evidencia.” Usted
puede mostrar esta evidencia atrevidamente de la siguiente manera: “Yo tengo
en mi el evangelio del agua y el Espíritu con el cual Jesús me ha salvado íntegramente.
Debido a que he sido salvado perfectamente por Él, yo no tengo pecado.”
Si ustedes no tienen la evidencia de su salvación
en sus corazones, entonces no son salvos. No importa la pasión con la que la
gente pueda creer en Jesús, esto por si mismo no constituye su salvación. Esto
es solo un amor no solicitado. Es un amor que no considera los sentimientos
de la otra persona. Cuando alguien a quien no podemos amar tiene un corazón
alborotado, espera algo de nosotros, siente amor, y nos mira como si él / ella
estuvieran muriendo de amor, esto no significa que nosotros también tengamos
que amarlos de la misma manera. De igual forma, Dios no toma en Sus brazos a
aquellos que no han recibido la remisión de sus pecados solo porque sus corazones
se duelen por Él. Así es el amor no requerido de los pecadores por Dios.
Cuando amamos a Dios, debemos amarlo a Él creyendo
en Su Palabra de verdad. Nuestro amor por Él no es de un solo lado. Debemos
decirle a Él nuestro amor y primeramente debemos descubrir si Él verdaderamente
nos ama o no antes de amarlo. Si damos todo nuestro amor a la otra persona que
en realidad no nos ama, todo lo que conseguimos es un corazón destrozado.
Nuestro Señor nos ha vestido en la Gloria de la
salvación de nuestros pecados para que no seamos condenados por ellos. Él nos
ha permitido entrar al Reino de Dios y vivir con Dios y Él nos ha dado el regalo
que nos permite recibir la remisión del pecado a través de la gracia de Dios.
La salvación de Dios ha traído a nosotros innumerables bendiciones espirituales
del Cielo. En otras palabras, solo esta salvación que Dios nos ha dado nos ha
permitido recibir todas estas bendiciones de Él.
La Salvación que el Mismo Jesús nos ha Traído a Nosotros
Nuestro Señor nos ha salvado a través de los hilos
azul, púrpura y escarlata. Él nos ha dado salvación hecha de tres hilos diferentes.
Esta salvación de los hilos azul, púrpura y escarlata no es otra que el regalo
de la salvación dado por Dios. Es el regalo de salvación que nos permite entrar
y vivir en el Lugar Santo.
El evangelio del agua y el Espíritu nos ha convertido
a ti y a mí en justos. Nos permitió venir a la Iglesia de Dios y vivir una vida
de pureza. Y el evangelio verdadero también nos capacita para alimentarnos de
la Palabra espiritual de Dios y recibir Su gracia. También nos ha permitido
ir ante el trono de la gracia de Dios y orar, y así nos dado la fe con la cual
podemos tomar la gracia abundante concedida por Dios como nuestra. Por nuestra
salvación solamente, Dios ha hecho tales bendiciones nuestras. Es por eso que
la salvación es tan preciosa.
Jesús nos dijo que construyéramos nuestras casa
de fe sobre la roca (Mateo 7:24). Esta roca no es otra que nuestra salvación
que viene a través del evangelio del agua y el Espíritu. Como tal, todos debemos
vivir nuestras vidas de fe al ser salvados –convertirse en el justo al ser salvado,
disfrutar la vida eterna al ser salvado y entra al Cielo al ser salvado.
Los tiempos finales de este mundo se nos están
acercando. Por lo tanto, en esta era la gente tiene aún más razón para ser salva
por la Palabra exacta. Existe alguna gente que dice que alguien puede ser salvo
solo creyendo en Jesús ligeramente sin conocer la fe de los hilos azul, púrpura
y escarlata, y que no hay necesidad de hablar acerca de la vida de fe, ya que
es suficiente ser salvo de esta manera.
Sin embargo, la razón por la cual digo esto repetidamente
se debe a que solo aquellos que han recibido la remisión del pecado en sus corazones
pueden vivir sus vidas de fe aprobadas por Dios. Debido a que el corazón de
cada santo que recibió la remisión del pecado es un templo santo en donde el
Espíritu Santo habita, él / ella deben vivir su vida de fe de modo que no profanen
esta santidad.
Como viven sus vidas los justos es una dimensión
totalmente diferente de cómo viven los pecadores. Desde el punto de vista de
Dios, como viven los pecadores esta por debajo de sus estándares. Sus vidas
están llenas de hipocresía solamente. Tratan muy duro de vivir de acuerdo a
la Ley. Ellos ponen sus propios estándares de cómo deben caminar y como deben
vivir sus vidas, como deben hablar y como deben reír.
Pero esto está muy alejado de la vida de fe que
viven los justos. Dios les dice a los justos en detalle, “Ama al Señor tu Dios
con todo tú corazón y fuerza, y ama a tus vecinos como amas tu propio cuerpo.”
Este es el modelo de vida que Dios ha dado a los justos. Es apropiado que nosotros
los justos vivamos nuestras vidas amando a Dios con todo nuestro corazón, y
siguiendo Su voluntad con toda nuestra fuerza y voluntad personal. Para salvar
a nuestros vecinos, debemos hacer innumerables inversiones en Sus obras. Esta
es la vida de los Cristianos.
Si permanecemos en un nivel en donde pensemos
que todo lo que importa es que nosotros mismos no pequemos, entonces no podremos
seguir la vida fiel de los Cristianos nacidos de nuevo. Antes de que naciera
de nuevo, viví una vida de fe legalista en una denominación conservativa Presbiteriana
y así que en lo que se refería a la vida de la Ley, trate de guardarla toda.
En la actualidad, ya no tiene esa tendencia, pero debido a que yo he seguido
mi vida religiosa desde hace mucho tiempo, he sido apto para guardar la Ley
en mi viuda cotidiana. Era tan obediente a la Ley que nunca trabajaba en el
día del Señor, como manda la Ley que el Sabbath debe ser recordado y guardado
en santidad, llegue hasta el punto que no me subía a un auto los Domingos. Si
fuera a exigirte que vivieras como yo viví, no habría virtualmente nadie que
pudiera vivir tal vida legalista. Así era de legalista mi vida antes de nacer
de nuevo. Sin embrago, no importa cuan piadosamente yo haya pasado mis días
religiosos, nada tenía que ver con la voluntad de Dios y no tenía ningún caso.
Lectores, ¿tienen la fe de los hilos azul, púrpura
y escarlata? Porque la salvación de Jesús está contenida en estos tres hilos,
podemos entrar en el Lugar Santo por nuestra fe. Nuestra salvación se cumplió
hace más de 2,000 años. Jesucristo, aún antes de que le llegáramos a conocer,
ya había tomado todos nuestros pecados sobre Si Mismo siendo bautizado y llevó
la condenación de nuestros pecados muriendo en la Cruz.
La Salvación del Pecado Está en Jesucristo
Cuando aquellos que no han nacido de nuevo entran
al Tabernáculo, no lo hacen a través de su corte, sino que se saltan la cerca
ilegalmente. Dicen, “¿Por qué es el lino fino de la cerca tan blanco? Es una
carga. Debieron haberlo pintado con rojo y azul. Es lo que está de moda en la
actualidad. ¡Pero está cerca es demasiado blanca! Sobresale demasiado. ¿Y porque
es tan alta? Mide más de 2.25m Yo no alcanzo ni los 2m; ¿cómo se supone que
voy a entrar cuando la cerca es tan alta? ¡Bueno, la pudo alcanzar subiendo
una escalera!”
Tal gente está tratando de entrar con sus buenas
obras. Se suben la cerca de la corte del Tabernáculo con sus ofrendas, sus obras
de caridad y su paciencia, y saltan la cerca, diciendo, “Seguramente puedo saltar
2.25m de cualquier forma.” Así que habiendo entrado a la corte del Tabernáculo,
miran atrás y ven el altar de la ofrenda quemada. Quitan sus ojos del altar
y los dirigen hacia el Lugar Santo, y la primera cosa que ven es el lavamanos
frente a el.
La altura de los pilares de la cerca de la corte
del Tabernáculo es de 2.25m, pero la altura de los pilares y la cortina de la
puerta del Lugar Santo en donde habita Dios es de 4.5m. La gente puede entrar
en la corte del Tabernáculo por su voluntad si tienen suficiente determinación.
Pero aún si saltan los 2.25m de altura de la cerca y entran a la corte del Tabernáculo,
cuando tratan de entrar done habita Dios, se encontrarán los pilares de 4.5m
de altura y la cortina de la puerta del Lugar Santo. La gente puede saltar los
2.25m con su propio esfuerzo. Pero no pueden saltar los 4.5m puestos por Dios.
Este es su límite.
Esto significa que cuando creemos en Jesús por
primera vez, podemos creer meramente como si fuera una religión. También, alguna
gente puede creer en Jesús como su Salvador por su propia voluntad y creer que
el Salvador es uno de los cuatro grandes sabios. Sin importar como crea la gente,
ellos pueden tener su propia fe de cualquier forma que ellos elijan, pero no
pueden nacer de nuevo verdaderamente con tal fe.
Para realmente nacer de nuevo, deben pasar a través
de la puerta de los hilos azul, púrpura y escarlata por su fe. Nacemos de nuevo
ante Dios creyendo que Jesús es nuestro Salvador y la puerta de la verdad, y
que Él nos ha salvado a través del agua, la sangre y el Espíritu. La fe que
cree en las obras de Jesús manifestadas en los tres hilos no es otra cosa que
la fe en el agua, la sangre y el Espíritu. La gente es libre de creer en algo
más, pero no existe absolutamente ninguna prueba positiva de que puedan ser
salvos y grandemente bendecidos creyendo así. Solo con nuestra fe en el evangelio
del agua y el Espíritu podemos recibir la aprobación de Dios y la gran gracia
y bendiciones de la salvación de Dios. El objetivo de esta fe en el evangelio
del agua y el Espíritu es la de vestirnos con la gracia de Dios.
¿Consideras al Tabernáculo meramente como una
corte con forma rectangular, con una casa construida en el? Esto no puede traer
ningún beneficio a tu fe. El Tabernáculo nos está diciendo acerca de la fe completa
y debemos saber exactamente cual es esta fe.
El no conocer bien el Tabernáculo, tú podrías
pensar que la altura del mismo es más o menos igual que la altura de la cerca,
2.25m. Pero este no es el caso. Aún si nosotros no fuéramos a entrar en la corte
sino solo mirar al Tabernáculo desde fuera de la cerca, podremos ser capaces
de ver que el Tabernáculo es dos veces más alto que la cerca. Aunque no seremos
capaces de ver la base del Tabernáculo, aún así podríamos ver la puerta claramente,
diciéndonos que el Tabernáculo es más alto que la cerca de la corte.
Aquellos que han recibido la remisión de sus pecados
creyendo en Jesús y que por lo tanto entraron por la puerta de la corte del
Tabernáculo deben confirmar su fe correcta en el altar de la ofrenda quemada
y el lavamanos, y entonces entrar al Lugar Santo. Para entrar al Lugar Santo,
debe haber auto negación sin falla. Los utensilios dentro del Lugar Santo deben
ser distinguidos de todos los utensilios encontrados afuera del Lugar Santo.
¿Sabes lo que Satanás odia más? El aborrece que
la línea que limita la parte interna y la parte externa del Lugar Santo esté
colocada. Debido a que Dios trabaja entre aquellos que dividen la parte interna
y la parte externa del Lugar Santo, Satanás odia que tal línea esté dibujada
y trata de evitar que la gente se acerque a esta línea. Pero recuerda esto:
Dios claramente trabaja a través de aquellos que ponen ésta línea de fe. Dios
se agrada con la gente que pone esta línea divisoria, y Él concede Sus bendiciones
sobre ellos para que puedan vivir dentro del Lugar Santo con su resplandeciente
fe.
Cree que todos los utensilios en la parte exterior
de la corte del Tabernáculo y todos los materiales usados para ellos han sido
preparados y arreglados con anterioridad por Dios para que la gente pueda recibir
la remisión de sus pecados. Y cuando entras en el Lugar Santo creyendo esto,
Dios te concederá mayor gracia y bendiciones.
El Asiento de la Misericordia es el Lugar
en Donde la Gracia de la Salvación es Recibida
En
el Lugar Santísimo, dos querubines con sus alas abiertas miran hacia
abajo sobre la tapa que cubría el Arca del Testimonio. El espacio
entre los dos querubines es llamado el asiento de la misericordia.
El asiento de la misericordia es donde Dios concede Su gracia sobre
nosotros. La cubierta del Arca del Testimonio estaba manchada con
sangre, ya que el Sumo Sacerdote rociaba la sangre del sacrificio
dado por el pueblo de Israel sobre este asiento de la misericordia
y concedía esta misericordia sobre el pueblo de Israel. A aquellos
que creen en esto, las bendiciones, protección y guía de Dios comienzan.
A partir de ahí, ellos se convierten en el verdadero pueblo de Dios
y son elegibles para entrar en el Lugar Santo.
Entre los muchos Cristianos de este mundo, existen
algunos cuya fe les ha permitido entrar en el Lugar Santo, mientras que otros
no tiene tal fe con la cual puedan entrar al Lugar Santo. ¿Qué clase de fe tienes?
Necesitamos la fe que pueda marcar una clara línea de salvación y entrar al
Lugar Santo de Dios, ya que solo haciendo esto podemos ser grandemente bendecidos
por Dios.
Pero no es fácil tener esta clase de fe. Debido
a que Satanás odia cuando la gente pone la clara línea de salvación, constantemente
él intenta borrar esta línea. “Tú no tienes que creer de esa manera. Nadie más
cree de esa manera, así que ¿por qué le das tanta importancia y continúas repitiéndotelo
a ti mismo? Tómalo con calma, fluye con la corriente.” Diciendo tales cosas,
Satanás trata de oscurecer esta clara línea de salvación. También, Satanás revela
nuestras debilidades de la carne y trata de convertirlas en problemas. ¿Serás
de aquellos que escuchan las palabras engañosas de Satanás tratando de separarte
de Dios? O ¿vivirás tu vida recordante a ti mismo de tu salvación diariamente,
uniéndote con la Iglesia, siguiendo la Palabra de Dios, llevando una vida de
oración y recibiendo la gracia de Dios concedida sobre ti?
En realidad, aquellos que han recibido la remisión
del pecado les gusta recordarse a si mismos de su salvación. Les gusta habitar
en el evangelio del agua y el Espíritu una y otra vez. El meditar en el evangelio
es bueno y esencial para ti. ¿Acaso no eres así? “Auch, ¿no es la misma historia
de nuevo, cuando ya hemos sido salvados? El material de la historia y la trama
pueden ser diferentes, pero es la misma historia. ¡Ya me estoy cansando de ella!”
¿Existe alguien que pueda estar diciendo esto?
Me daría pena si fuera a decir la misma historia personal cada día, pero cuando
la Biblia nos dice que debemos rumiar en nuestra salvación cada día, ¿qué puedo
hacer? Cuando ambos, el Antiguo y el Nuevo Testamento nos hablan del evangelio
del agua y el Espíritu, lo que es perverso ante Dios es en realidad predicar
algo diferente a esto. Toda la Palabra de la Biblia habla del evangelio del
agua y el Espíritu. “Salvación, vida de fe, vida espiritual, lucha en contra
de Satanás, Cielo, gloria, gracia, bendición, resurrección, vida eterna, esperanza
y el Espíritu Santo” –todos estos conceptos claves de los santos están relacionados
a este evangelio verdadero. El hablar de algo más que esto no es otra cosa que
herejía y falsas enseñanzas. Lo que se ve parecido pero es diferente en sustancia
no es otra cosa más que las falsas enseñanzas. Evangelios que se ven igual en
el exterior pero que son diferentes en su interior del evangelio del agua y
el Espíritu son los seudo-evangelios de las falsas religiones.
¿Cuan maravilloso es que la Iglesia de Dios anuncie
la Palabra de Dios cada día, y no las palabras engañosas de las falsas religiones?
Es una bendición el que estemos unidos a la Iglesia de Dios, escuchar y creer
en la Palabra de Dios pura. Al estar siempre predicando el evangelio del agua
y el Espíritu, la Iglesia de Dios les permite a los santos pensar en la gracia
de Dios cada día, orar a Él y reverenciarlo, y vivir una vida que no va tras
la maldad. ¿Acaso no estas feliz de haber escuchado una vez más y creer en la
Palabra de verdad que te permite recibir la remisión del pecado? Yo también
estoy muy feliz.
Si yo fuera influenciado a predicar algo más que
no fuera el evangelio del agua y el Espíritu, sufriría grandemente. Si fuera
influenciado a esparcir, no la Palabra de Dios, sino alguna otra enseñanza creada
por hombres, desearía escaparme. Desde luego no es así ya que yo no tengo otra
cosa de que hablar. Existen muchos temas humanísticos que puedo emplear, pero
todos estos son innecesarios y son meramente enseñanzas de levadura corrupta
para todos aquellos que hemos nacido de nuevo.
Solo este evangelio del agua y el Espíritu a través
de la cual Jesús, Dios Mismo, nos ha salvado y es la preciosa Palabra de Dios
que da su dulzura aún mientras rumiamos sobre ella una y otra vez. Existen muchas
historias que podría decirte, pero me gusta cuando estoy hablando del evangelio
del agua y el Espíritu que nos salva. Es entonces cuando más me regocijo. Es
cuando más feliz soy cuando estoy hablando de esta salvación, ya que es entonces
cuando puedo gozarme con viejas historias, recordarme a mi mismo de cómo el
Señor me ha salvado, darle las gracias una vez más y alimentarme de nuevo con
el pan de la salvación.
Estoy seguro que tú también disfrutas más cuando
escuchas esta Palabra de Salvación. tal vez te quejes de que es la misma historia
cada día, pero en lo profundo, piensas, “Ahora que lo escuche de nuevo es aún
mejor. Al principio, no era tan maravilloso, pero cuando continuo escuchándolo,
puedo ver que no hay otra historia que valga tanto la pena de escuchar como
esta. Yo pensé que la historia de hoy pueda ser de alguna manera especial, pero
la conclusión me dice que era la misma historia de nuevo, pero aún así estoy
feliz.”
Hermanos y hermanas, lo que estoy predicando aquí
es la Palabra de Jesús. Los predicadores deben predicar la Palabra de Jesús.
Predicar lo que Jesús ha hecho por nosotros y esparcir la verdad del agua y
el Espíritu a través de la Palabra escrita y no es otra cosa que lo que se supone
debe hacer la Iglesia de Dios. Ahora estamos viviendo nuestras vidas de fe en
la Iglesia. Entrar en el Lugar Santo, iluminados bajo el candelabro con sus
siete ramas hechas de un talento de oro martilleado, comer pan en la casa de
oro puro, orar en el altar del incienso, ir al Templo de Dios, adorándolo a
Él y viviendo en esta casa de oro –ninguna otra cosa mas que esta es nuestra
vida de fe.
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Tú y yo ahora estamos viviendo vidas
de fe guiadas por Dios. Recibiendo la remisión de pecados y el vivir
vidas de fe dentro de la Casa de oro de Dios es de lo que se trata.
“Por tanto, no desmayamos; más bien, aunque se va desgastando
nuestro hombre exterior, el interior, sin embargo, se va renovando
de día en día.” (2 Corintios 4:16). Con nuestra fe en los hilos
azul, púrpura y escarlata, y en el fino lino tejido manifestado
en el Tabernáculo, nuestras almas están viviendo en la casa de Dios
resplandeciente de oro.
Yo doy gracias a Dios siempre por salvarnos de
todos nuestros pecados y condenación. ¡Aleluya!
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