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Contrición
Cuando una persona que esta alejada de Dios
se da cuenta de su pecado y da gloria a Jesús por haber quitado sus pecados
y se vuelve a Dios, esto es llamado contrición.
Todas las personas son una masa de pecados. La contrición verdadera es
admitir que somos pecadores ante Dios, que no podemos dejar de cometer
pecados en toda nuestra vida e ir a infierno cuando morimos, que debemos
recibir a Jesús y confiar en que El vino a este mundo para salvar a los
pecadores, que El quitó todos los pecados (a través de Su bautismo) y
murió y resuscitó para salvarnos. La contrición verdadera es abandonar
nuestros propios pensamientos y volver a Dios. (Hechos 2:38)
La contrición es admitir nuestros pecados y volver a la palabra de Dios,
aceptar la salvación por agua y la sangre con todo nuestro corazón. (1
Juan 5:6)
La contrición verdadera es considerarnos a nosotros mismos como un pecador
completo y confiar en Jesús, el Hijo de Dios, como el Salvador que nos
salvó de todos nuestros pecados. A fin de ser salvados y ser lavados de
todo pecado, debemos dejar de tratar de lavarnos através de nuestros propios
esfuerzos y admitir que somo completamente pecadores ante Dios y Sus Leyes.
Entonces debemos aceptar la verdad, la salvación por agua y del Espíritu,
la salvación que Jesús nos dio con Su bautismo y sangre.
Un pecador tiene que abandonar sus propios pensamientos y voluntad y volver
a Jesús completamente. El va a ser salvado cuando el empiece a confiar
en que el bautismo de Jesús fue para quitar sus pecados.
En otras palabras, confie en el hecho de que el bautismo de Jesús, Su
crucifixión, y Su resurrección fueron la manera de salvar a los pecadores.
Jesús vino en persona y fue bautizado y fue crucificado para quitar todos
los pecados del mundo. Tener la fe completa en todo esto y confiar en
que Jesús resucitó para hacerse el Salvador de todos los que confían en
Él es la contrición completa y la fé verdadera.
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